Prima golondrina . . .

quiero para ti unas líneas,

no serán tan bellas como los surcos

que volando sobre el manto estelar

tu bordados dejas.

Son las que brotan del silencio en que te contemplo

y con ellas quiero regresar a la contemplación del silencio.

¿Qué noble impulso lúdico

ha impreso el Bendito en sus simples venas?

¿Qué figura tan sencilla y sublime?

cuatro líneas curvas,

una vela sin tiempo

el soplo hecho vuelo.

Tu no vuelas como la cotorra

que parece no tener otra meta que su chismorrear en patotas.

Tu no rondas como el tero,

vigilante sin tregua de invisibles huevos.

Tu no deambulas como el hornero,

buscando algo en su comedimiento.

Tu no surcas como el águila,

por sobre los montes para picar sobre la presa.

Tu no aleteas como la paloma,

que sin mensaje, anda de aquí para allá

pasando el tiempo como en espera.

Tu danzas.

Y en tu danzar

bordas el manto estelar con la sonrisa del eterno.

No se te ve cazando,

si acaso en formación,

ora en bandada,

ora descansando sin pretensiones

incluso sobre artefactos que ha erigido el hombre.

Peregrina.

Viajas en bandada,

paras en colonias,

anidas en compañía,

crías . . .  y retornas.

Siempre te orla ese danzante modo

de dejarte volar jugando

al son de una música que no se oye pero que veo.

¿La imagino?

¿Una sinfonía?

¿Un canto?

Tu himno gregoriano

danzado sobre pentragrama de cielo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: