Una gota en la inmensidad del mar,

un grano de arena en la vastedad del desierto,

un destello en la incomensurabilidad del sol . . .

 

¡No más, pero por Ti Señor, el hombre nada menos que eso!

 

Dame la sensibilidad para ver sin dejar de verte,

Dame la humildad para pasar inadvertido y desapercibido si así Tu lo quieres.

 

Lo importante es que te vean a Ti, mar, tierra y sol de la vida!

El testigo está para referir a la meta

y no para que los peregrinos aniden entorno a él.

Tu eres el único oasis que puede en verdad calmar la sed.

 

Tu generosidad es más grande que lo que pueden mostrar nuestras mezquinas prendas,

y el testigo que está llamado a ser lumbre en las penumbras de los tiempos,

por la luz que de Ti viene,

es testigo fiel si no confunde,

y a los que buscan el sendero a Ti los refiere.

Tal vez así,

a ese que ha cuidado no quedarse sin aceite,

Tu le reserves el volver a la fuente.

 

Pequeño hilo de agua que Tu haces cause,

ora vertiente que en la raíces se pierde para florecer en espinas y pétalos,

camino al mar por entre las cenizas del mundo.

 

Has que sólo te vea a Ti y en Ti toda la realidad,

Has que me pierda discretamente en Tu mar

que vea en cada hermano un rayo de tu luz.

 

¡Gloria a Ti, eternamente perfecto!

¡Gloria a tu nombre, eternamente manso!

¡Gloría a tu fuego, eternamente bello!

Amen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: